Vistas de página en total

Mostrando entradas con la etiqueta 3-SkipperThoughtsOriginal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 3-SkipperThoughtsOriginal. Mostrar todas las entradas

jueves, 11 de diciembre de 2014

Inspiración

Una historia no acabada pero interrumpida, un sentimiento latente, imparable, un hombre roto en lágrimas que reflejan el desorden interior que intenta ordenar en lo material.

Una culpa, una vergüenza disfrazada, una humildad falsa atacada con las constantes alusiones a un tema que, tan bueno como doloroso, vuelve indigno al más honrado. Una nueva distracción, un nuevo abrigo, un nuevo hogar robado del más pobre y desamparado corazón.

Una operación a corazón abierto sin anestesia, un corte en el más duro diamante, una aguja rozando el punto más débil de un hombre amenazando con punzar al primer movimiento en falso.

Un texto que otorga todo lo que calla y dice más de lo que habla. Una conciencia que se revuelve y actúa, caprichosa, como desea a cada instante siendo traicionera en momentos de necesidad y sensible cuando está fuera de peligro.

Un caos físico, anímico y mental que deja agotado a cualquiera y que, aunque soluciona el primero y palia el segundo, sufre el tercero hasta la extenuación cayendo en un sueño profundo en el que una historia no acabada, un sentimiento latente y un hombre roto en lágrimas se ordenan en una triste melodía de libre interpretación, en un cuadro oscuro, en una narración elaborada... o en un llanto silencioso.

martes, 7 de octubre de 2014

Ceguera tecnológica

La nueva moda en la educación es, no solo complementar con recursos tecnológicos el aprendizaje, sino implementarlos. Así, en mi colegio los jovencitos de quinto de primaria estudiarán del iPad este curso, mientras en bachillerato alucinamos al enviar ejercicios de matemáticas vía Moodle.

No voy a meterme en debates sobre la eficacia de la tecnología en el aprendizaje porque principalmente tendría que verse qué uso hacen de esta.

Lo que me importa es el preocupante hecho de que estos chicos tienen 24 horas al día un "cacharro" de esos entre manos y que pertenecen a la generación que ha nacido con un "smartalgo" entre las manos.

¿Qué supone esto? Que en una común situación de coche vamos a ver al niño con el iPad enseñándole al compañero mayor que él cómo consigue guardar fotos en el iPad sin descargarlas, función que está bloqueada pero que tardará poco en hackearse. Desde mi punto de vista en el asiento de copiloto lo que veo es a un conductor asqueado porque una "maquinita" le ha sustituido como entretenimiento en el viaje al colegio, y a un niño de apenas cuatro años ignorante pero molesto por el "juguete" del chico de quinto que atrae más atención que él.

Sin embargo, no es todo pesimismo y pensamiento analógico. La bella inocencia del niño va a devolver la vida humana a este coche en el que uno lee, otro conduce, otro juega y dos miran a una pantalla. La va a devolver cuando anuncie por encima de toda confusión que ha traido un coche nuevo al cole, un libro de Simba o unas galletas de Pocoyó, como si la única cosa importante en esta rutinaria vida fuese traer cada día una cosa nueva al colegio y sorprender a tus compañeros. Tierna y hermosa ingenuidad infantil.

Aunque, como perteneciente a esa generación que casi gestaba con un móvil entre manos, comprendo, admiro y creo necesitar esa ingente e interminable fuente de información instantánea, prefiero creer y vivir esa admiración que tienen los niños pequeños al reconocer un "nene" un "guauguau" o un "vión". Porque creo que las pantallas nos ciegan a la vez que nos abren un mundo de posibilidades. Esa poca creatividad que ya no fomentamos se va esfumando poco a poco, generación a generación por culpa de un mundo nuevo. Un mundo nuevo que nos hace avanzar a pasos agigantados sin darnos tiempo a sentir el apoyo del talón, planta y falanges.

No es cuestión de implementar, sino de complementar.

jueves, 8 de mayo de 2014

Qué les pasa a los buenos alumnos.

Estamos locos. Palabra de buena alumna. Los buenos alumnos tenemos que hacérnoslo mirar. No tenemos remedio. Pero no es todo culpa nuestra. Nacimos responsables, quizá con demasiada responsabilidad. Nuestros padres nos educaron para no defraudarles, para dar lo más de nosotros, para ser los mejores. Y desgraciadamente, nacimos en un mundo de irresponsables, insensatos y completos desinteresados. Quizá estuviésemos destinados a ser el peso que equilibrase la balanza pero hay demasiado del otro lado. Siendo optimistas, somos solo un tercio de la población mundial. Por tanto, ya nos vale engordar para equilibrar el mundo. Engordar de sabiduría, de educación y de respeto.

Como decía, estamos locos. Pero porque nadie nos ayuda. Estamos solos contra el mundo y el trabajo es mucho. Los mayores, que han acabado responsabilizándose por obligación, no nos ayudan. Nos premian, sí. Nos premian con el trofeo que más pesa: ser el modelo a seguir. No les vale con tener la carga de nacimiento que nos hace sentir culpables por naturaleza por cualquier nimiedad, ni con la educación de fidelidad a los padres. No, quieren que además inspiremos a nuestros compañeros, cosa que, ingenuos de ellos, no ocurre. Simplemente acabamos por ser una deidad para las buenas personas y adorarnos mútuamente, queriendo ser como otro de nosotros.

Presión, presión y más presión. Admitámoslo, no nos vale con un nueve, no nos vale con destacar en clase, queremos éxito, queremos participar en todo aquello que podamos. Se supone que tenemos más oportunidades por el nivel académico, pero también buscamos destacar más allá del papel, en concursos, en música, danza, pintura, etc. Queremos formarnos como personas, queremos tener talento, no solo disciplina. Queremos que cuando hablen de nosotros no solo hablen de los resultados, sino que también digan que somos grandes personas, que somos educados y respetuosos. En fin, que somos lo mejor que podemos y distintos a los demás.

Estamos cansados de pertenecer al genérico, de recibir todas las reprimendas, de pagar justos por pecadores y, lo que es peor, de ser los únicos que nos tomamos en serio esos castigos. De ser los únicos que interiorizamos la lección, los únicos que cuando, sin querer, nos chocamos con una señora mayor por ir con prisa, nos disculpamos y nos prometemos tener más cuidado la próxima vez. Los únicos que, cada vez que conocemos a alguien mayor que nosotros, sufrimos un debate interno sobre si hablar de usted o no.

Nos volvemos locos cuando empezamos a tener uso de razón, irónicamente. Cuando nos damos cuenta de que nuestra existencia es solo un ejemplo. Cuando vemos que nos hemos formado fantásticamente en forma pero que estamos vacíos. Y entonces descubrimos a los compañeros que están llenos, rebosan de saber, son una auténtica caja de sorpresas y que aunque no son tan disciplinados, trabajadores y responsables, son mucho mejores que nosotros.

Pero lo hecho, hecho está y afortunadamente, ni siquiera hemos vivido un cuarto de nuestra vida. Por lo tanto, seguimos trabajando. Trabajando para mantener esa reputación que sabemos que es pura mentira y trabajando por nuestra cuenta. Trabajando por llenarnos, por forjarnos una cultura.

Estamos locos, pero nadie nos ayuda a volver a la racionalidad. Los profesores, padres y conocidos que quieren lo mejor para nosotros, que nos conocen y saben de qué carecemos, son los que más nos perjudican el juicio. Pretenden llenemos las inmensas lagunas, que tengamos éxito, un trabajo, hijos y demás, pero no somos más que niños, Niños locos por coger todo aquello que dos tercios del mundo desecha, pero también niños que ven películas, tocan un instrumento, bailan, hacen deporte, pintan o todo a la vez. Niños que cuando les dan una oportunidad no saben rechazarla. Niños que no saben qué es el estrés, ni llegan a imaginar lo que les viene encima. Niños que llegan tarde a casa y aun tienen muchas cosas que hacer, que sacrifican horas de sueño para hacer lo que más les gusta. Pero también son niños que tienen una familia y que no necesariamente tiene que ser perfecta. Niños que no echan su vida a perder pero que tienen los mismos problemas que cualquier otro.

Niños a los que se les hace cuesta arriba recuperar todos estos años de vacuo trabajo. Niños que no son el alivio eterno del profesor desanimado por los otros dos tercios, pero que aprenden lo que pueden.

Niños al fin y al cabo. Tres niños contra seis, con una vida y unos sentimientos por detrás.

Niños, no robots.

domingo, 9 de marzo de 2014

Manifiesto estudiantil. (Esto no va contra el Gobierno)

Empiezan los globales para alguno colegios. Otros ya los han terminado o están en ello. Esa época en la que te examinas de todo lo que has dado en el trimestre o en el curso en algunos casos. Mátemáticas, historia, física, química, biología, lengua, inglés... y así un largo etcétera que visto en conjunto parece una burrada. Así que estudiantes y profesores se ponen manos a la obra.

Los estudiantes se ponen a analizar el número de temas por estudiar, la dificultad y el tiempo que les queda. Al principio parece fácil (o debería) porque ya te has examinado de ello, pero te encuentras con que no tienes ni idea, sobre todo en historia. En matemáticas te das cuenta de que suspenderías primero de primaria y en física decides no dedicarte a ello. En definitiva, toca empezar de cero. Sin embargo, en las asignaturas en las que has hecho millones de exámenes tienes algo más de idea.

Ahí va la pregunta, ¿necesitamos los globales? Según el drama que os he presentado, sin duda. Pero analizando a un buen estudiante quizá no. Definamos "buen estudiante". Dícese de aquel alumno que durante el curso presta atención y estudia diariamente para interiorizar los conocimientos adquiridos en la materia. Ahora volvamos a la realidad. Hay gente que hace eso, sí. Pero desgraciadamente no son los que sacan dieces. No, señores. Estas personas cuando llegan a los globales se dan cuenta de que todo el trabajo diario no les ha servido de mucho. Y ¿qué supone esto para la psicología personal? Sentirse estúpido. Porque claro, luego llega el inteligente del curso y te dice que no ha estudiado. Rompamos el mito, si no estudias suspendes. Otra cosa es que haya prestado atención en clase y ya se sepa casi todo por lo que solo se lo ha mirado en casa el domingo por la noche. Prestar atención en clase ya cuenta como estudio.

Volviendo a lo de antes, incluso el buen estudiante necesita los globales. Repito, necesita, no es que los quiera. Y ¿el inteligente del curso? y ¿el que se lo sabe todo? El inteligente del curso es inteligente, qué se le va a hacer. Al pobre le ha tocado esa desgracia. El que se lo sabe todo es una persona que ha leído un montón y que mentalmente va cinco cursos por delante de la clase. NO SE PUEDE COMBATIR CONTRA ELLOS. A menos que se mezcle el gen hormiguita con una de estas dos desgracias, estas pobres personas no son una competencia. A la hora de salir al mundo real lo que prima es el trabajo. Aunque la cultura es también un factor importante, por desgracia queda relegado al ámbito personal y social si tienes la suerte de crearte una sociedad interna erudita. (me he pasado con lo de erudita lo sé).

El inteligente y el sabiondo no necesitan los globales, quizá necesiten una educación diferente que les exija desarrollar el esfuerzo. Así que estudiantes del mundo que estáis, habéis o vais a sufrir con los globales sabed que sois vosotros los que estáis desarrollando vuestro cerebro (o vuestra memorización), que sois vosotros los que estáis trabajando y que no hay por qué sentirse inferior. La única competencia son las personas que mezclan el trabajo con la inteligencia o la sabiduría, a los otros les dejamos que en un futuro sean quienes filosofen sobre el derecho del hombre de intervenir en el cosmos. Mientras tanto vivamos como habitantes de este planeta.

jueves, 29 de agosto de 2013

El poder del mar

La mar rugía pero no estaba especialmente furiosa. Las espumas avanzaban fuertes hacia la orilla. La corriente no ayudaba a entrar, te empujaba los pies haciéndote resbalar. Subirse a la tabla tampoco era muy buena opción. Remar contra viento, corriente y marea cansa los músculos y más si estan tan desentrenados como los míos. Esos días la mejor idea era coger las olas ya rotas e ir prefeccionando. Era lo que todos acabábamos por hacer al cansarnos de intentar llegar hasta atrás.

En un momento de valentía, cansada de coger espumas esperé pacientemente a que acabase la serie y conseguí llegar más atrás de donde rompía. Allí unos pocos valientes y un monitor esperaban a la serie. Me uní a su espera.

Empecé a notar que algo tiraba de mi pie derecho cuando llegó la primera ola. Descubrí que era el invento que se había enrollado en la quilla. Intenté desenrollarlo dándole la vuelta a la tabla.
- Mira, Bego -. Me gritó mi primo.

Una ola que me iba a arrastrar se acercaba peligrosamente. Tiré con fuerza del invento sin conseguir nada. En microsegundos, en mi mente se formó la imagen de lo que pasaría si la ola me arrastraba con el invento tal y como estaba: me revolvería fuertememte como cualquier otra pero para cuando me quedase poco aire en los pulmones me hundiría aun más al revolver la tabla enganchada a mi pie. Sin pensarlo un segundo más me desabroché el velcro del pie y al instante la tabla salió volando hacia la orilla. La ola me engulló.

Salí del agua y recuperé el aire. Miré hacia la orilla. No veía nada más que la ola que se había llevado mi tabla en volandas. Nadé tranquila pero rápidamente hacia allí pensando en los alumnos que podían haberse hecho daño con la tabla. Se me hacía raro nadar pero seguí acompasadamente como me habían enseñado. De repente recordé que la serie no había terminado y giré la cabeza para ver donde estaba la próxima ola. Ahí estaba, encima mío. Rompió justo en mi cabeza, litros y litros de agua me hundieron haciéndome tragar mucha agua. Al fin me recuperé. Seguí nadando y pronto encontré al monitor viniendo hacia mí en mi tabla. Me colocó el invento y me empujó para que pudiera coger una ola.

Los segundos que aguanté de pie hasta la orilla parecía que se ralentizaban haciéndome ver el gran contraste entre la belleza y la furia del mar. En esos segundos recordé la ola viniendo hacia mí, recordé el miedo que sentí al tener el invento peligrosamente enrollado, recordé la segunda ola mirándome desde arriba, recordé la vulnerabilidad que sentí con y sin tabla.

Fueron esos segundos surfeando la espuma los que me recordaron que por mucho respeto que le tengas al mar, todos los hombres, tanto marineros como surferos como gente que ni siquiera sabe nadar, son tan vulnerables que el mar alguna vez les hará sentir el miedo. Es ese miedo el que te enseña a respetar y a aprender. Porque en toda la Naturaleza, el mar es la más poderosa de las fuerzas.

miércoles, 31 de julio de 2013

Experiencia Inglaterra 2013


¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! (sonido de ramas rotas)

-(Hablando para sí) Dejo esto un minutín y ya me crece la selva amazónica. Oh! Hola!

Perdonar por el susto pero no soy muy diestra con el machete. Si hay algún muerto que grite "¡YO!" ... (silencio) ¿Ninguno? Menos mal. Ya arreglaré este desastre más tarde... ¿Qué tal todos? ¿Habéis crecido mucho? ¿Vacaciones? ¿Viaje al extranjero?

 Yo, sí. ¿Dónde? Por favor miren todos al título y léanlo en voz alta. ¡Exacto! Inglaterra. Bath para ser más precisos. ¿Que dónde está eso? Al fondo a la derecha, como siempre. No, no. Aún no se pagan viajes al baño (en Amsterdam, sí). Bath es una pequeña ciudad (aunque mueres pateándola) al suroeste de Inglaterra. ¿Sabéis donde está Londres? Pues tirando para Estados Unidos todo recto, no, pero más o menos.

¿Cuánto tiempo? Todo el mundo está interesado en esa pregunta. ¿Si hubiese estado dos minutos para comprar una botella de agua, no contaría como ciudad visitada o qué? Qué mundo... Afortunadamente me dio tiempo a experimentar más que la conversación dependiente-cliente. Esa conversación que en los libros se tiran diez minutos para comprar un plátano y les da tiempo a contarles su vida al cliente. Afortunadamente en Inglaterra (o al menos en Bath) duraba menos de medio minuto. Veáse:

(Coge el plátano, se acerca al mostrador dispuesto a hablar con el dependiente nativo)
-Good morning. I would like this please.
 -Good morning. Do you want anything more?
 -No, thanks. This would be fine.
 (Pii) -75p, please. (se los da)
 -Thanks. Bye.
 -You are wellcome, bye.

Tengamos en cuenta que esta conversación solo se daría si el extranjero tiene ganas de ser super polite de la muerte y hay dependiente. Muchos de vosotros optaríais a la caja automática. No os confundáis pequeños, también hay una conversación con esa caja. Es que allí si la caja automática no te da las gracias, al supermercado le toca aguantar una discusión con la mundialmente conocida customer enfurecida.

Veamos lo que os pasaría si os aventuráis a las maquinitas inglesas:

-Please pass the code through the screen.
 (Lo pasa)
 -Insert the credit card.
 (La inserta)
 -We can't identify your card. Don't worry. Please wait until one of our assistants comes.
 (Se queda esperando)
 -Oye que el tio este no viene... Le voy a mirar a lo mejor se pispa. Sí, sí, aquí, el único que sigue intentando pagar en una maquinita...
 (Llega el assistant, saluda, mira tu tarjeta, por un lado por el otro, arriba abajo, la muerde, no eso no, la mete del revés que tú y te mira señalando la pantalla.)
 -Insert your pin code. (Enhorabuena has quedado como un guiri total, esconde esa mochila que no se enteren que vienes a estudiar)

Volviendo a lo de antes, estuve tres semanas, casi un mes, vaya. ¡¿Un mes rodeada de gente hablando inglishpitinglish?! No se alarmen por favor. No es para tanto. Primero, para eso iba ¿no? Segundo, como suele pasar en verano, vayas a donde vayas siempre hay españoles, así que no, también escuché mi idioma.

Ahora imaginad que llegáis a Bath, os encontráis a treinta y ocho españoles hablando castellano hasta con los extranjeros y os concienciáis para hablar única y exclusivamente inglés. Primeros días todo bien, la gente no sabe de donde eres y te hablan en inglés. Te pones a charlar con las típicas preguntas de What is your name? Where are you from? y demás y uno te dice (sin traducción) "español". Momento en el que te desesperas. Segunda semana, conoces a todos pero solo te sabes los nombres de los extranjeros (los nombres extraños son más atractivos para la memoria). Vas tan feliz de la vida hablando inglés con tus amigos extranjeros hasta que en un momento de necesidad le preguntas al primer estudiante que te encuentras que qué actividad toca y tal estudiante te mira y te dice (sin traducciones) "¿Por qué me hablas en inglés?" Momento en el que desearías ser coreana del sur.

Sí, esto es así. Los españoles (no todos) somos muy españoles y si hay oportunidad... parlamos castellano. Tuve la suerte de conocer a un par de extranjeros de países cuyo idioma no podía hablar tales como Francia y Holanda. Mentira, sé francés pero tardaría una eternidad en encontrar la CPU francesa en mi cerebro, así que se opta por el inglés ¡que estamos en Inglaterra!

Llegados a los primeros días lo demás era coser y cantar. El inglés salía solo, eso sí, los primeros días te escuchabas cada error que te preguntabas si habías metido en la maleta el inglés que llevas aprendiendo todos estos años. Don't panic! Que vas aprendiendo de lo que dices y poco a poco hablas mejor. A la semana ya no piensas en castellano, sino en inglés. Y esto se te queda después de volver por un tiempo (no sé cuanto porque yo sigo  con ello). Llegas a casa y hablas a tus padres en spanglish. Más te vale que tus padres sepan inglés porque te van a tener que traducir muchas palabras.

Pongamos algunos puntos a saber:

-El please y el thank you son más importantes que darle el dinero correcto al dependiente.
 -¡No llegues tarde! Te colgarán del puente más cercano. La verdad es que no es tan exagerado como dicen pero es una falta de respeto si lo haces repetidas veces (es decir, más de una vez) Si puedes no hacerlo mejor. No querrás enfurecer a los nativos.
 -Si vas a estudiar inglés, habla inglés leñe. Ya tendrás tiempo de hablar castellano por Whatsapp. Además, aunque no lo parece es más fácil y más corto hablar inglés que castellano.
 -No utilices mucho las cajas automáticas. Recuerda que vienes a hablar, no a leer.
 -No pagues mucho con tarjeta. Acostúmbrate a la moneda inglesa, harás un uso más responsable de ella. Recuerda que 1pound son 1,20€, por lo tanto 10libras no son 10€ sino 12.
 -Si conoces a extranjeros y sabes su idioma, no lo hables con ellos. Más vale mejorar tu inglés que chapurrear otros idiomas.
 -Por nada del mundo intentes aprender otro idioma allí.
 -Coge de vez en cuando el periódico gratuito. Es interesante leer lo que leen cada día los ingleses y te mantendrás informado. (La verdad es que no mucho  pero es divertido)

Y por supuesto, pásalo lo mejor que puedas.

Esto es todo, amigos. Nos vemos cuando tengáis hijos, si los tenéis.
 Este es el grupo de españoles y los monitores en Weymouth.




































































viernes, 3 de mayo de 2013

Silencios ruidosos.

Noche estrellada y fría. Muy fría. Es primavera o eso dice el equinoccio que ocurrió hace casi un mes. Se agradece el sol durante el día pero las noches siguen siendo traicioneramente frías.

La sierra ofrece una vista celeste que las luces de la ciudad nos privan. La Osa Mayor, Arturo, Marte... Surgen dudas que los móviles resuelven con simples aplicaciones astronómicas.

Cuando nuestras voces callan el silencio nos cubre como un manto y el frío nos estremece aumentando nuestras ganas de ir al baño. Pero no es un silencio completo. Se puede escuchar el ladrido de un perro insómnico a lo lejos, un zumbido de algún aire acondicionado y el roce de nuestros abrigos al movernos.

Cuando estos sonidos cesan cae el silencio de nuevo. No es un silencio completo. Es un silencio ruidoso. Es un suave ronroneo en nuestros oídos. Un zumbido. Un sonido.

Un sonido que no cesará hasta que el gallo cante en la mañana. Dormiremos tranquilos en el silencio de la sierra...
     ...mientras suena el silencio.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Abrazos

Rodear con tus brazos el cuerpo de otra persona. Sentir el calor en tu pecho. Colocar la cabeza en su hombro. Llorar, reir o solo sonreir. Sentirse bien por encima de todo. Sentir a esa persona tan cerca que quieres estrujarla hasta guardarla dentro de ti. No dejarla ir.
Hay abrazos y abrazos. Abrazos de complicidad, de amistad. Simples abrazos de despedida. De amor. Pero todos esconden un mensaje como botellas en el mar. Siempre hay un "Te quiero", un "No te vayas", "Te echaré de menos"...

Sin embargo, hay personas a las que me gustaría darles un abrazo que diese las gracias por todo. Por las ayudas, por las horas de escucha, por las risas, por las discusiones, por todo.
Un abrazo que diga "GRACIAS" bien alto.
Un abrazo que agradezca, pida perdón y dé esperanza. Que diga "Gracias", "Lo siento" y "Todo irá bien".
Un abrazo que dé confianza, que haga compañía y halague el corazón.

Un abrazo que rellene almas, bese corazones y susurre al oído...
               ..."Te quiero".

lunes, 29 de abril de 2013

¿Título? Si te interesa leelo.

Escribir por un motivo ha dejado de tener sentido para esta página. De hoy en adelante lo que escriba no tendrá publicidad de mi parte. Simplemente dejaré correr mi imaginación, mi razón y mi mentalidad para plasmarlo, no sobre un papel, si no sobre el aire. Sí, el aire. Internet no deja de ser aire. No es algo palpable.

He aquí la razón: hace no mucho empecé a descubrir blogs amigos cuyo contenido era alucinante (a lo mejor me excedo con alucinante). Y me hice la pregunta del millón ¿por qué su contenido es tan bueno si apenas le dedican el tiempo que yo dedico a esto? A lo que precedió: ¿qué diferencia hay entre lo suyo de lo mio?

Y sí queridos amigos, hay respuestas, pero solo una: escriben con el corazón.

Y bueno eso es lo que pretendo hacer. ¿El qué? ¿Cómo? ¿Qué dices? Me he perdido. ¿Copiarles? No, amigos, no. Cambiar la forma de seguir. No abandonar esta página en el cosmos de la red virtual. Seguir, seguir y seguir. La cantidad de blogs que he intentado escribir no es pequeña pero acabaron todos perdidos, abandonados, posiblemente borrados. Ese no es el caso de Skipper Thoughts que me ha llevado más de una alegría a este mundo alegre en el que vivo.

Eso es todo amigos. Espero que disfrutéis con esta posible evolución y si sois tan amables darme vuestra opinión en los comentarios de futuras entradas.

jueves, 7 de febrero de 2013

Miedo al qué dirán.

Holas.
Vivmos en una sociedad muy crítica, ya no solo desde el punto de vista de los adultos sino de los jóvenes también. Y es que son las generaciones más jóvenes las que se llevan el peso de esta crítica.
El problema más grande viene cuando el compañero critica tu persona en una forma contraria a las críticas generales. Es decir, que te caen caen por todas partes.
La sociedad critica la mediocre educación y a los mediocres estudiantes. Pero a la vez el compañero critica al empollón por ser mejor académicamente que él. La creatividad, el esfuerzo, la inteligencia y el soñador son criticados y erradicados del sistema en grupos menospreciados.
Esto hace que crezca el miedo al qué dirán. A ser diferente, a tomar tus propias decisiones, a madurar antes de tiempo. Y es que este miedo está en la mente de todos. Por ello existen modas estúpidas, monótonas en las que vas por la calle y ves a millones de clones. Este miedo es el que hace que si no me compro esto no seré tan importante como el otro.
Por esto quiero recomendaros que no os dejéis llevar. Que seáis vosotros mismos, que os sintáis personas y no clones. Que soñéis, decidáis y hagáis lo que queráis porque soys los primeros que debéis estar orgullosos de vosotros mismos.
Por favor si estáis entre varias opciones y en el fondo estáis pensando que a lo mejor..., pero si... O tenéis en mente la palabra "todos", que levantéis la cabeza y os alejéis de esa opción aunque sea solo para demostraros vuestra voluntad de no dejaros llevaros por la presión social.
Esto es todo, amigos. Soy Gobe Llorente y nos vemos en más blogs.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Maneras de estudiar, maneras de vivir.

Holas.
Todos conocemos al típico que saca unas notazas del copón y dice que no estudia, mientras otros se pasan horas y horas estudiando y sacan notas muy bajas.
El empollón sí que estudia pero en comparación con lo que estudian los demás casi no estudia. En una hora se puede estudiar una asignatura sin embargo algunos necesitan un fin de semana.
No quiero pensar que unos sean más listos que otros porque yo soy del primer grupo y me parece injusto que mis amigos tengan que estudiar varias horas al día. Como nunca me ha gustado la idea de que unos nacen más inteligentes que otros, porque creo que es cuestión de la educación que hayas recibido; decido pensar que es una cuestión de técnica de estudio.
Una técnica de estudio necesita muchos años para desarrollarla y por lo tanto debería estar bien inculcada desde pequeños. Supongo que habrá diferentes técnicas pero desde mi experiencia personal creo que la mejor es procurar entender las cosas por ti mismo. Si dejas que otros te las expliquen siempre, no vas a desarrollar tu inteligencia y te costará retener la información porque es estúpido retener información que no entiendes.
Digo maneras de estudiar, maneras de vivir porque el estudio te crece como persona y te da el tiempo libre que otros usan para estudiar. El que saca dieces tiene tiempo para aburrir.
Porfavor procurad mejorar vuestra técnica de estudio si no va muy bien.
Esto es todo,amigos. Soy Gobe Llorente y nos vemos en más blogs.

martes, 5 de febrero de 2013

Generaciones respetadas.


Un grupo de hombres, cansados, experimentados y maestros de la vida, se sientan en un parque y conversan sus tiempos pasados.  Disfrutan recordando su juventud, sus juegos, algunos brutos pero divertidos, sus buenos y malos momentos en la escuela, dónde se encontraban durante la guerra, la mili, sus miles de cartas escritas a su amada y futura mujer. Forman alboroto intentando hablar cada cual de lo suyo. La naturaleza se alegra de tener tan maravillosos expertos. Las mujeres y hombres que pasan por allí sonríen al escucharlos contar alegremente anécdotas sorprendentes. Varios veteranos se acercan curiosos y se unen bajo la insistencia de los demás.

Mientras, enfrente suyo se encuentra un grupo de jóvenes estudiantes que, molestos por el bullicio de los viejos, elevan el volumen de su música. Éstos no conversan entre ellos, sino que escuchan la música, atentos, además, a la consola portátil de su amigo que estropea la música y el entorno con sonidos de explosiones y tiroteos. De vez en cuando, comienzan una conversación con algún plan o comentario acerca de la música o el juego, acompañados de algún vulgarismo del tipo “ok”, “vale”.

Entre veteranos y novatos se comienza una lucha de sonido. Unos por conseguir un ambiente agradable para escuchar las historias de sus compañeros y otros por conseguir escuchar la música y poder concentrarse en su juego. Pero ambos pretenden obtener un ambiente cómodo para ellos mismos e incómodo para los otros, los dos quieren que el contrario se vaya.
Al final, los jóvenes ganan y los veteranos se van a pesar de haber llegado antes y producir un entorno más agradable y querido por los transeúntes.

Los jóvenes son fuertes y (obviamente) jóvenes, esta vez han ganado la batalla, pero en la siguiente los expertos les demostrarán que no se les pierde el respeto tan fácilmente, que ellos ya fueron jóvenes una vez y no tolerarán que ellos les hagan los que nunca en la Historia se han atrevido a hacer los jóvenes. Les enseñarán que los mayores son el ejemplo, la explicación y la importancia de su existencia. Ante todo les enseñarán que el respeto es lo mínimo que les pueden ofrecer por hacer que sus vidas sean como son: cómodas y con numerosas oportunidades.

viernes, 1 de febrero de 2013

Encuentros.

Holas.

Estás patinando por Madrid con tus amigos sin compromiso alguno. Simplemente patinas y patinas. Llegas a un spot conocido en el que patina gente que sabe lo que hace. Estás alucinando con las bajadas, los derrapes y los trucos que hacen. Miras a todos como si no les conocieras y de repente uno te saluda. Te quedas cortado y saludas por si acaso. Se te acerca sabiendo que no sabes quién es y te pregunta que si le recuerdas. Te quedas mirándole y empiezas a decir que no hasta que algo en tu cabeza reacciona y va varios dias atrás cuando hablaste con él. Simplemente basta que le falten las gafas con las que le viste para que te cueste.

Os presento el mundo longboarder. Este chico no es un amigo, no sé su nombre, simplemente fue un chico que me aconsejó cómo hacer lo que intentaba hacer. Me reconoció y me saludó, simple.
Os puedo decir que esto solo pasa en los deportes y no en todos. Esto pasa en el longboard porque aquí nadie es profesional, es un deporte nuevo con nuevas maneras de hacerlo. Es la magia del longboard. Pero eso es otro tema y ya pertenecerá a otra entrada.

Soy Gobe Llorente y nos vemos en más blogs. Hasta entonces mirad al cielo y soñad algo bonito.

miércoles, 23 de enero de 2013

Sonríe y que te sonrían

Holas.
Antes de empezar el SkipperThoughtsOriginal debo dar las gracias y la enorme enhorabuena a todos los que twittearon #Animosergio y a los alumnos del Sorolla que hoy empapelaron el colegio con los tweets que escribimos entre todos. Tanta felicitación se debe a que hicimos que nuestro ánimo a Sergio González fuese nada más y nada menos que Trending Topic en España. Si no entiendes nada mira mi entrada #Animosergio.

Pues vamos a lo nuestro.

Ayer hablé de lo que te hacía sentir sonreír. Esta tarde pensé que si sonreías tenías que transmitir el mismo sentimiento a otras personas y no me equivocaba.

No sé si está demostrado científicamente pero prácticamente por mí sí. Hay un chico que siempre me está diciendo que estoy siempre sonriendo. Lo que me hizo pensar en esto es que cuando lo dice sonrío y él y todos los que le siguen el rollo también sonríen. No quiero ser egocéntrica pero me imagino que sonreirán a causa de mi sonrisa.

Con todo esto os quiero decir que si al sonreír nos sentimos bien y podemos hacer sonreír a base de sonrisas (perdón por la redundancia) lo tenemos todo hecho ¿no? Simplemente se trata de sonreír y de hacer sentirse bien a otros.

Esto puede resumirse en el dicho: "Sonríele a la vida, que ella te devolverá la sonrisa."

Ahí lo dejo, amigos. Soy Gobe Llorente y nos vemos en más blogs. Tenéis mis redes sociales y un cuadradito para preguntarme lo que queráis. Sin miedo. Hasta entonces no dejéis de twittear #Animosergio y sonreid mucho.

jueves, 17 de enero de 2013

Soñar, sentir, vivir el momento.

Holas.
Ayer no escribí nada porque me encontraba bastante mal así que aprovecho hoy para recuperar la entrada perdida.
Ayer tocaba volver a SkipperThoughtsOriginal así que vamos allá.

Sentir, soñar, vivir al límite. ¿Qué es eso? ¿Por qué nos hablan de ello?
Todos hemos tenido días malos y días buenos, días tristes por algún tema grave y otros más alegres por haber pasado bien una fiesta. Pero mirad el día a día que vivimos millones de personas. Pasamos cinco días a la semana trabajando o estudiando y solo tenemos dos para hacer lo que queramos. Llegados a una edad (como poco los 50) el fin de semana lo utilizamos para descansar y disfrutar de la familia. Pero los que aún somos jóvenes (sí, con 40 años eres joven) ¿por qué no aprovechamos esos dos días para hacer todo lo que soñamos durante la semana?

Ahora pensaréis que los cinco días laborables tenemos que pasarlos como buenamente podamos, no. Esos días están en teoría para que aprendas todo lo que necesitas para trabajar o trabajar lo que necesite tu empresa para que cobres. En práctica, una vez que llevas unos años trabajando (en el sentido laboral y en el estudiantil) y hacerlo ya es rutina, puedes empezar a ser persona y sentir cada día como uno diferente.

Con sentir me refiero a ser positivo, que a veces es difícil, con tu día a día. Por ejemplo, si un día llegas del trabajo enfadado porque tal persona lo ha hecho todo mal y tienes que hacerlo todo tú desde cero, en ese mismo momento no espero que seas positivo ni tú ni nadie. Pero cuando se te haya pasado el enfado puedes pensar que a lo mejor, en vez de regañarle o hacerlo sin ganas, podrías enseñarle sus errores, enseñarle por qué lo ha hecho mal y así evitar que se repita la situación.

Con sentir también me refiero a salir de la oficina o instituto o lo que sea y mirar el edificio, evaluarte a ti mismo y pensar que tienes una buena vida, que tienes unos estudios y un trabajo, cosa que otros ya no de otros países sino del tuyo mismo desearían tener.

No quiero que esta entrada parezca un testamento así que lo resumiré en unas palabras: no esperes nada del mundo, pues él está esperando mucho de ti.

Esto es todo, soy Gobe Llorente y nos vemos en más blogs. Podéis darme la razón, quitármela o contarme vuestra opinión abajo en los comentarios. Os dejo mis redes sociales arriba a la derecha para que me contéis vuestra vida y me sigáis si lo creéis merecedor.
Hasta entonces mirad al cielo y pensad en algo bonito.

martes, 8 de enero de 2013

Ser feliz y estar feliz.

Holas.
He visto que hay gente que no distingue entre ser feliz y estarlo. Por eso quería tocar el tema dando mi opinión sobre ello. Si alguien no está de acuerdo o me apoya los comentarios están abiertos para cualquiera.

Empezamos pues.

Para mí, "estar feliz" es un sentimiento puntual producido por un hecho reciente. Sin embargo, "ser feliz" es un sentimiento completo producto de un conjunto de hechos diarios y de un esfuerzo que ha dado sus frutos mejorando tu vida.

No hay nada mejor que un ejemplo para entenderlo:
Todos entendemos que un hombre que ha perdido su casa, su trabajo y apenas le queda dinero, es una persona infeliz. Un día llega un joven y le deja una nota que le ofrece una entrevista de trabajo dentro de unos días. En ese preciso momento este hombre ESTÁ feliz, sin embargo hasta que no consiga el trabajo, compre una casa y pueda vivir bien no será feliz.

Llegados a este punto puede haber alguna opinión que diga que hay gente que no tiene un trabajo ni una casa fijas y es feliz. Yo pienso que esa felicidad está asociada a hacer lo que quieres.

El ser humano lleva suficientes años de evolución y desarrollo como para dejar de sobrevivir y empezar a vivir.

Esto es todo. Soy Gobe Llorente y nos vemos en más blogs. Puedes seguirme en mis redes sociales arriba a la derecha.

lunes, 7 de enero de 2013

Seguir adelante.

Holas.
Antes de nada, la quedada longboarder de ayer estuvo muy bien. En total fuimos ocho más dos que llegaron tarde y nos los encontramos en Moyano. La gente fue muy agradable y sabían mucho. Uno de los mayores nos sacó fuera del intinerario para enseñarnos unos spots muy guapos.

Empezamos.
Querer es poder, pero cuando lo consigues y no satisface tus expectativas lo normal es venirse abajo y cerrarlo todo.
Lo que quiero decir es que no lo cerréis. Seguid adelante porque las expectativas son muy engañosas. Hay que ir con ganas esperando la mitad de la mitad de lo que se vea. Y si consigues apenas un 1% de lo que te has propuesto, no cierres. Ese 1% te ayudará a sacar un 2, un 3 y hasta un 100%.
Con ganas se consigue todo. Así que si te lanzas al vacío preparate para la caída pero ten siempre la anilla del paracaídas cogida. Poco a poco dejarás de darte con el suelo y empezarás a emprender el vuelo.

Esto es todo. Soy Gobe Llorente y nos vemos en más blogs. Tenéis mis redes sociales arriba a la derecha.

No dejéis de cumplir vuestros sueños.

jueves, 3 de enero de 2013

Ideas.

Holas.
Ya estoy de vuelta de mi viaje a Asturias y por lo tanto el blog recupera su entrada diaria.
Vamos allá.
Voy a hablar sobre lo que yo he experimentado y sé sobre las ideas.
Una idea no viene por inspiración divina, una idea es una imaginación de lo que podría pasar si hicieras tal cosa. Por lo tanto necesitas imaginar un mundo paralelo al que estás viviendo.
Sin embargo, no vale estar en un escritorio imaginando mundos paralelos si lo que quieres es innovar en tu vida y ser reconocido.
Para tener una idea necesitas experimentar previamente victorias y derrotas. Tienes que vivir, observar y luego ya imaginar.
Otro gran punto a tener en cuenta es que, como todo, si te pones a pensar que quieres tener una idea, no la vas a tener.
Para que se entienda no hay nada mejor que un ejemplo.
Isaac Newton estaba tan felizmente sentado bajo un manzano cuando le cayó una manzana en la cabeza. A partir de ahí se preguntó porqué le cayó y formuló la Ley de la Gravedad.
Otro ejemplo adaptado a mí y que seguro que le ha ocurrido a otras personas. Cuando decidí hacer el evento "I Gobe Meeting:Bajada de Reyes", estaba haciendo longboard como cualquier persona. Hasta que no vi que tenía muchas visitas no me di cuenta de que había sido una buena idea.
La conclusión es que si tienes una idea por loca que sea, hazla porque no sabes cuánto puede beneficiar a la gente.
Esto es todo. Soy Gobe Llorente y nos vemos en más blogs. Puedes seguirme en Twitter: @BSoyyo y en Google +: Bego Llorente

domingo, 23 de diciembre de 2012

Si quieres puedes

Hola Skippers

Desde ayer llevo trabajándome el otro blog y el Twitter. Parece que va bastante bien, ya me sigue gente, en dos días ya tengo cerca de 60 visitas. No va mal. Si no sabéis de que estoy hablando pasaros por el blog: GobeLongEvents
Tenía pensado el tema de hoy pero con tanta idea se me ha ido. En todo caso hablaré de un tema que tiene que ver con el otro blog.
El origen de la idea de GobeLongEvents viene de estar patinando en Madrid y que me acuerde de la Noche en Blanco a la que no pude ir. No pude ir porque era de noche y no me dejaban. El caso es que pensé que estaría bien que hubiese más durante el año. Y ahí fue cuando monté el blog y el Twitter.
Lo que quiero decir es que si tienes una idea y la estás soñando con todo el sentimiento del mundo, que la pongas en práctica. Porque si quieres puedes y de verdad os aseguro que es muy gratificante conseguirla y mirar todo el trabajo que has hecho.
Como dijo una vez JPelirrojo en su canción "A por ello": si quiero algo yo VOY A POR ELLO.


Esto es todo. Soy Gobe Llorente y nos vemos en más blogs.
Puedes seguirme en Twitter: @BSoyyo y en Google +: Bego Llorente.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Paremos el mundo.

Buenas Skippers.
¿Os habéis dado cuenta de que las cosas las disfrutas y valoras mejor cuando te paras a mirarlas?
Ejemplos prácticos: estás corriendo por la calle Preciados porque has quedado en Sol y llegas tarde. Escuchas una canción que te resulta conocida y no puedes evitar pegar un frenazo atropellar a una pobre señora y escuchar a unos músicos que tocan el "Himno a la alegría". Pues ese momento lo vas a saborear mejor que si estabas paseando tranquilamente.
Segundo ejemplo: estás trabajando en un proyecto de lo que sea y llevas tres noches trabajando sin parar y durmiendo muy poco; cuando lo terminas te tumbas en la cama y disfrutas de tu música. Pues esa música la vas a disfrutar más que en cualquier otro momento.
Mágico, ¿no?

Vengo a hablaros del tercer mundo y de nuestro mundo.
Vivimos en un mundo en el que vamos corriendo de lado a lado (sobre todo en Madrid) porque perdemos una clase, no llegamos al trabajo o a una simple quedada.
Yo os pido que un día arriesguéis unos pocos segundos de vuestra carrera en pararos a mirar cualquier cosa, lo que sea.
Cuando veáis lo bien que se disfrutan esos momentos quiero que le pidáis al mundo que pare todos esos negocios, clases y queseyoque y que mire lo que está pasando a unos pocos kilómetros de aquí.
En África por ejemplo. Hay gente que desearía poder preocuparse solo por si es lunes o viernes, por preocuparse del tiempo que hará mañana y no de si su hijo comerá mañana.
Sé que pido algo casi imposible pero este mundo está ciego cuando tenemos medios para despertarlo. Asi que a todas aquellas personas que tienen los medios y saben usarlos pido que hagan un llamamiento al mundo. Si soy vloggers, periodistas, columnistas o simples personas, hablarlo en vuestros videos, periódicos o casa y oficinas. Poned un enlace a esta entrada, comentad con el hastag #StopMundo para que entre todos podamos despertar al mundo poderoso que duerme dentro de nosotros.


Esto es todo. Soy Gobe Llorente y nos vemos en más blogs.
Puedes seguirme en Twitter: @BSoyyo y en Google +: Bego Llorente.